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Estrategias de precios psicológicos para persuadir al consumidor

El precio de un producto es capaz de provocar reacciones en los usuarios. Según esas reacciones, tomarán la decisión de adquirirlo o no. Por eso, debes ser cuidadoso con tu empresa a la hora de fijar los precios de tus productos o servicios. Esta estrategia se conoce con el nombre de precios psicológicos y, al contrario de lo que pudiera pensarse, no implica que el producto tenga que costar menos. En algunas ocasiones incluso, hay que aumentar un poco el precio para que sea más atractivo.

¿Por qué se usan precios psicológicos?

El precio es una de las partes más importantes del marketing de un producto. No solo se debe lograr que el consumidor encuentre el precio razonable y ajustado a la calidad del producto que se le ofrece, también tiene que ser un precio atractivo que incite a comprar. Los precios psicológicos se utilizan como factor de ventas porque permiten aumentar el número de clientes sin realizar ningún tipo de inversión ni tener que realizar ningún cambio en el proceso productivo. ¿Cuántas veces has optado por comprar lo más caro al considerarlo mejor? ¿Cuántas veces te has llevado ese producto que cuesta algo con noventa y nueve?

Estrategias de precio psicológico

La estrategia del precio redondo

¿Te has fijado en que muchos envases ya tienen el precio incluido en el propio diseño? ¿Te has percatado de que suelen ser precios redondos de 1 o 2 €? Esta estrategia es la que se conoce como 'estrategia del precio redondo' y sirve para que nuestro cerebro interprete que el precio es redondo, perfecto. Suele ser muy habitual en los snacks tipo rosquillas, bollería, o patatas, y favorece que hagamos compras compulsivas e innecesarias pero que nos dan esa sensación de perfección.

La estrategia del precio impar

El precio impar es una estrategia que persigue hacer creer al cerebro que un producto es más barato de lo que realmente es. Por eso tiende a usarse un número impar que acaba en 9. Así, si un producto cuesta 69.99 €, nuestro cerebro pensará que lo que vamos a pasar son sesenta 'con algo'. En realidad, estamos pagando prácticamente 70 €.

El precio de prestigio

Tendemos a percibir los artículos más caros como de mayor calidad, aunque muchas veces no tiene por qué ser necesariamente así. El precio de prestigio consiste en aumentar el precio de un producto en comparación con la competencia. De esta manera el cliente interpretará que el producto es mejor, y optará por comprarlo. Comprar productos caros nos hace sentir, además, que poseemos un mayor nivel adquisitivo, por lo tanto, el efecto psicológico es doble.

Precio relativo

El precio relativo depende mucho de la situación física de nuestro producto en la tienda, o de la colocación en las diferentes webs en las que se oferte. Esta estrategia de marketing tiene en cuenta los precios de la competencia, de manera que si, por ejemplo, quisiéramos comprar un ventilador de 60 €, nos parecería barato si aparece al lado de otros dos que valen más de 200 €, y caro si lo hace al lado de uno de 15 €.

La estrategia de precio habitual

Consiste en mantener el precio que ha tenido un producto siempre puesto que, de variar, puede repercutir negativamente sobre las ventas.

Existen multitud de estrategias de precios psicológicos y cada empresa aplica la que considera más adecuada para sus productos, teniendo en cuenta también que variará en función del tipo de artículo, del tiempo que lleve en el mercado, o de la ubicación física del producto. Lo que está claro es que todas las compañías piensan cuidadosamente el precio antes de lanzarse al mercado, y que nuestro cerebro nos juega a veces malas pasadas al respecto.

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